Musicoterapia en Tarragona
La musicoterapia es un espacio terapéutico en el que la música y la voz se convierten en un canal para expresar aquello que no siempre puede ponerse en palabras.
Expresar, sentir y transformar desde la música
A través de este lenguaje, más intuitivo y emocional, se abre una vía para conectar con experiencias internas de una manera diferente, más directa y profunda.
En las sesiones utilizamos la música como herramienta para acompañar un proceso terapéutico. Puede facilitar la expresión y liberación de emociones intensas, ayudar a soltar los controles habituales y permitir que la
persona se adentre con mayor profundidad en su mundo interior, explorándolo de forma segura y acompañada.
No es necesario tener conocimientos musicales ni saber tocar un instrumento. El objetivo no es hacer música “bien”, sino utilizarla como medio para el autoconocimiento y el bienestar emocional. Cada persona encuentra su propia forma de expresarse dentro de este espacio, sin juicios ni exigencias.
Para ello, trabajamos con diferentes recursos como la improvisación musical, la audición de música, técnicas de relajación y visualización acompañadas de sonido, así como la integración con otros lenguajes artísticos como el dibujo o el movimiento. Todo ello se adapta a las necesidades de cada persona, respetando su ritmo y su proceso.
Adultos y adolescentes 1h-60 €
Niños (hasta 12 años) sesiones 45 min, 50 €
Presencial en Tarragona
Terapia coral (trabajo grupal con la voz)
Sesiones grupales en las que exploramos la voz y la música como vías de expresión y relación con el grupo. Para participar en estas sesiones no hace falta tener experiencia previa en canto.
Tu voz como herramienta de autoconocimiento
Nuestra voz es un reflejo de quienes somos: en ella se refleja nuestra forma de sentir, de estar y de relacionarnos con el mundo. A través de la voz podemos dar salida a emociones profundas y, al mismo tiempo, descubrir sus matices, sus colores y su riqueza, ampliando así el contacto con nuestra propia vida emocional.
Nuestra voz cambia con lo que vivimos: puede temblar con la tristeza, volverse más pequeña con la inseguridad, apagarse ante el miedo, alzarse con la rabia o suavizarse con el afecto. Cuando aprendemos a darle espacio y a expresarla tal como es, también nos abrimos a mostrarnos de forma más auténtica, con mayor libertad y menos temor al juicio.
En este espacio trabajaremos la relación con nuestra propia voz, atendiendo a los juicios que aparecen —que
muchas veces reflejan cómo nos tratamos a nosotros mismos—, para poder reconocernos y aceptarnos desde lo que hay. Exploraremos también cómo nos mostramos a través de la voz y qué lugar ocupamos al expresarnos frente a los demás.
Todo ello desde el juego, la escucha y el cuerpo, liberando tensiones para que la voz pueda surgir de manera más natural y libre. Un espacio para descubrir, habitar y disfrutar tu propia voz.
Si quieres saber más escríbeme para informarte de los grupos existentes.